I. Introducción

A. Consideraciones generales sobre el financiamiento de proyectos a nivel internacional: el papel de las instituciones internacionales de crédito y de los bancos regionales 

A partir de la culminación de la Segunda Guerra Mundial se estableció una agenda para el desarrollo de los países del llamado Tercer Mundo, así como para la reconstrucción de Europa.  La agenda exigió la fundación de varias instituciones internacionales y regionales para otorgar financiamiento a los distintos gobiernos en casi todas las regiones del globo. Además, en muchos países se fundaron bancos para el fomento de la manufactura, de la agricultura y de otras industrias.  Tanto el Banco Mundial (BM) como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los bancos regionales (como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entre otros) dieron alta prioridad al financiamiento de proyectos cuyo propósito esencial fue el levantamiento de las condiciones de vida de poblaciones diversas.

Como resultado de tales esfuerzos internacionales, regionales y nacionales la economía mundial experimentó un ritmo de crecimiento vertiginoso a partir de fines de la década de los cuarenta y principios de los años cincuenta del siglo XX.  En la mayoría de los casos este crecimiento se extendió hasta principios de la década de los setenta.

Durante el periodo aludido y en los años más recientes, la banca privada ha jugado un papel clave en el financiamiento de proyectos en múltiples sectores industriales y también en el sector público.  En el caso de los países de ingresos medios, entre los que se cuenta Puerto Rico, las instituciones de crédito y los inversionistas privados han sido el sector con mayor volumen de financiamiento.  No obstante, los bancos privados usualmente prestan a actividades de bajo riesgo que aseguren el re-pago de los préstamos concedidos.  Gran parte de los proyectos financiados por el sector bancario privado han aumentado la infraestructura de vivienda, de edificios industriales y comerciales, de sistemas de telecomunicaciones y de innumerables mejoras de capital a lo largo y ancho del mundo.  La banca privada también ha financiado proyectos de extrema importancia en el sector público, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados.

B. Lecciones para Puerto Rico

No obstante lo anterior, en el caso de Puerto Rico el financiamiento de los grandes proyectos de infraestructura ha sido provisto mediante la emisión de deuda de largo plazo (a través de bonos mercadeados por el Banco Gubernamental de Fomento) y, en segundo lugar, mediante las rentas periódicas del gobierno central, tanto de fuentes contributivas como no contributivas.  Entre las últimas, las transferencias federales han jugado un papel de importancia a partir de mediados de la década de los setenta del pasado siglo.

Puerto Rico no se beneficia del financiamiento de proyectos a través de instituciones financieras internacionales como el BM, el FMI o el BID.  Por esa razón, el financiamiento de proyectos que suponen un impacto económico determinado, si no consigue respaldo de alguna institución pública (estatal o municipal) o mediante propuestas para la obtención de fondos federales, dependerá del financiamiento privado. Los parámetros que utiliza la banca privada son tan estrictos que, en términos generales, no están disponibles para las comunidades o para familias que interesen desarrollar una nueva empresa.  Sobre esto han habido ciertas excepciones, como el interés del Citibank en financiar actividades en la comunidad de Piñones, y otros casos aislados que no representan la regla general.

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