I. Introducción

La predicción de los eventos económicos siempre ha sido uno de los mayores retos para los científicos sociales, en especial para los economistas, los cuales han intentado pronosticar los precios de las materias primas, las acciones, entre otros fenómenos económicos. Uno de esos eventos que siempre ha sido objeto de investigación empírica con el propósito de pronosticar su presencia ha sido las recesiones. Siendo las recesiones fenómenos únicos dentro de cada ciclo económico, los economistas han tratado de desarrollar indicadores o modelos estadísticos para sus pronósticos.

Para la década de los 1950, surgen los primeros intentos serios de la creación de instrumentos de medición del ciclo y de pronóstico de los puntos de inflexión (“turning points”) del ciclo. Los mismos fueron por medio de la confección de tres tipos de indicadores: el Índice Coincidente, el Índice Líder (“Leading Indicator”), y el Índice Rezagado (“Lagging Indicador”). Los mismos fueron desarrollados por el U.S. Department of Commerce, y publicados en el Survey of Current Business y en el Handbook of Business Cycles. Una mención obligada en este momento debe caer sobre la figura del economista Geoffrey Moore, el cual es considerado como el “padre” de estos indicadores cíclicos. Estos indicadores son compuestos de varios índices o medidores de la actividad económica, pero agrupados por aquellos que coincidían con el ciclo; otros que se adelantaban a los puntos de inflexión, y por último, aquellos que se rezagan a estos puntos mencionados. A esta tradición se incluye la institución del Conference Board, la cual computa indicadores similares para las economías industrializadas.

Desde la década de los 1980, pero con más énfasis en los 1990, un grupo de economistas desarrollaron varios modelos de pronósticos de las recesiones pero por medio de lo que llamaron la probabilidad de una recesión. El trabajo pionero del mismo fue desarrollado por Salih Neftci (1982) usando un modelo de probabilidad secuencial no-lineal de un indicador coincidente. A estos esfuerzos se unieron Diebold y Rudebusch (1989) que proveyeron un método de inferencia de la verosimilitud de una recesión inminente.

Sin embargo, en la década de los 1990 hubo un auge significativo no tanto en cantidad sino en la calidad de la medición, sin menospreciar los esfuerzos previos. El trabajo de los economistas James Stock and Mark Watson para el National Bureau of Economic Research (NBER), institución que tiene tradición centenaria en investigaciones asociadas a las series de tiempo y la determinación de las fechas de referencia de los ciclos económicos en Estados Unidos. Estos economistas, por medio de un modelo econométrico sofisticado, crearon no sólo la probabilidad de un recesión dentro de unos seis meses (“six months ahead”), sino también, incluyeron una similar con variables monetarias. A principios del 2001, Stock y Watson incorporaron un índice de recesión contemporáneo. Otro estudio a principio de los 1990 fue presentado por el economista James Hamilton de la Universidad de California en San Diego pero usando la técnica estadística de Markov-Switching .

De otra parte, los economistas del Banco de Reserva de Nueva York, Arturo Estrella y Frederick Mishkin, a mediados de los 1990, fueron los pioneros en utilizar la curva de rendimiento a la línea de estimación de la probabilidad de una recesión, esta vez, en un modelo Probit. El modelo de estimación de la probabilidad de Estrella y Mishkin, ha tenido una buena aceptación por parte de la comunidad académica tanto por su base metodológica de estimación—el modelo binario Probit–como la disponibilidad de las estadísticas que miden el nivel de actividad económica y financiera—la curva de rendimiento, los indicadores de la bolsa de valores, la oferta monetaria, entre otros.

Siguiendo a Estrella y Mishkin, el pronóstico de una recesión en Estados Unidos se asocia primordialmente a la pendiente de la curva de rendimientos (“yield curve”). La curva de rendimiento, entonces, pasa a ser no sólo un instrumento útil para el estado de la economía, pero a la vez, es uno ampliamente conocido en el mundo de las finanzas pues asocia las tasas de rendimiento de los valores de corto vencimiento con aquellos del largo vencimiento. Una curva de rendimiento con pendiente positiva implica que las tasas de corto plazo son inferiores a aquellas del largo plazo1 .

En el esquema 1 se muestra la estructura de la curva de rendimiento y el estado probable del ciclo económico. Por lo regular, las economías que se encuentran en expansión exhiben una curva de rendimiento con pendiente positiva. Sin embargo, una vez la economía comienza a desacelerarse, la curva de rendimiento tiende a convertirse en horizontal. Esto es, las tasas del corto plazo comienzan a subir y así, igualarse a aquellas del largo plazo. Si por el contrario, la economía se encuentra en recesión, la curva de rendimiento exhibe pendiente negativa, lo que implica que las tasas de corto plazo superan a aquellas del largo plazo. Muchos economistas han propuestos modelos teóricos para explicar las causas de esta asociación, las cuales serán discutidas posteriormente.

En este trabajo aplicamos el modelo de estimación de Estrella-Mishkin para estimar la probabilidad de una recesión para la economía de Puerto Rico. Puesto que Puerto Rico posee una economía ampliamente integrada a la de Estados Unidos, postulamos que el ciclo económico de la última se habrá de sentir en la nuestra, aunque con las diferencias regionales inherentes al estado de la estructura productiva y tecnológica de la economía de Puerto Rico en un momento histórico dado. Puesto que la economía de Puerto Rico se integra al sistema financiero de Estados Unidos, las condiciones particulares de las tasas de interés y la política monetaria, serán condicionantes de las ejecutorias de la economía local. Siendo la economía de Puerto Rico una de carácter regional, podemos postular que la determinación del ciclo económico local es un fenómeno asociado a los precios de los insumos, flujos de capital, tecnología, mano de obra y mercado de dinero de los Estado Unidos.

Leer más-Descargar Artículo